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Trastornos en el lenguaje del niño

Desarrollo del lenguaje oral y escrito del niño

En el desarrollo del hombre el lenguaje oral precedió al lenguaje escrito. Si pensamos en el desarrollo, vemos que uno se ha apoyado en el otro; también hay procesos de ida y vuelta, en el sentido de que el lenguaje escrito ha permitido reflexiones sobre la oralidad.

Para algunos autores el aprendizaje de la lectura es considerado como el aprendizaje de un segundo código de comunicación, de mayor complejidad que el lenguaje oral, que no se adquiere espontáneamente, y que encierra la dificultad de tener que aprender a efectuar una decodificación fonológica de los componentes de las palabras para alcanzar una adecuada decodificación semántica. En este texto intentamos analizar como detener a tiempo lo posibles trastornos en el lenguaje del niño .

El aprendizaje de la lectura

Cuáles serían los precursores de la adquisición de un lenguaje escrito que habilite para la vida. Para el aprendizaje de la lectura se necesita haber alcanzado un desarrollo importante en la capacidad para discriminar en forma auditiva y consciente sílabas y fonemas (sonidos del habla); conjuntamente debe tenerse una cantidad mínima de contenidos semánticos (significados de las palabras) y ser hábil en la asociación visual y verbal que permita reconocer determinadas claves ortográficas.

Adquisición-aprendizaje de la lecto escritura

Como es sabido, cuando el niño aprende a leer en la primera etapa debe darle valor sonoro a la grafía (letra) que tiene frente a él. Pero para esto el niño debe tener consolidada su conciencia fonológica. Es decir, debe tener la capacidad de analizar los componentes del habla que son palabras, rimas, sílabas, sonidos y fonemas, y debe poder efectuar operaciones complejas con ellas. Esta capacidad será la que le permita dominar las reglas de correspondencia grafema-fonema (letra-sonido). Ésta es la etapa inicial en la adquisición-aprendizaje de la lecto escritura.

Nuestra lengua en comparación con otras

En comparación con otras, nuestra lengua es bastante transparente, pero también tiene sus peculiaridades que dificultan al aprendiz lector. Por ejemplo, la grafía “c” nos complica la vida porque no siempre tiene el mismo valor sonoro. Cuando va acompañada por “a”, “o”, “u”, suena fuerte, es el sonido K. Pero cuando es acompañada por “e”, “i” suena débil y se convierte en s. Pero no es la única grafía que da problemas a los principiantes, también está la complicada “g” que es terrible. A veces suena como “g” y otras como “j”.

Entonces el niño además de tener una buena conciencia fonológica debe aprender cosas que son propias de la escritura.

El niño debe tener buena comprensión de la sintaxis

Como ya mencionamos, el niño tiene que tener un buen número de significados, o sea debe conocer el significado de muchas palabras. En ese sentido hay que recordar la importancia de la leerles cuentos. Todos los cuentos leídos por los padres cuando el niño aún está muy lejos de “comenzar'”a leer, lo preparan para la etapa lectora.

Pero esto no termina acá. El niño debe tener una buena comprensión de la sintaxis, hay reglas que combinan el orden de las palabras en una secuencia determinada. Esto le da la posibilidad de una lectura expresiva.

La memoria es indispensable para que todos estos procesos realizarse.

Después que el niño logró todo esto todavía no es un sujeto letrado, comienza el gran trabajo de interpretación de los textos. Este trabajo le va a llevar muchos años. Sin lugar a dudas, más que los seis años escolares. Porque a medida que el niño crece, los textos se tornan más complejos y necesita mayor conocimientos para su interpretación.

El lenguaje oral interviene en todo este proceso, no sólo en el comienzo, sino que interactúa con el lenguaje escrito siempre y éste a su vez lo enriquece.

Por todo esto necesitamos que nuestros niños tengan un buen desarrollo de su lenguaje oral para afrontar sin dificultades el aprendizaje del lenguaje escrito.